Cuatro gigantes privados que están redefiniendo el mercado secundario de Nasdaq
OpenAI, SpaceX, Ripple y Databricks lideran órdenes en Nasdaq Private Markets, destacando por valuaciones millonarias, alto crecimiento y demanda estratégica.
OpenAI, SpaceX, Ripple Labs y Databricks concentran el mayor volumen de órdenes semanales en Nasdaq Private Markets. Su combinación de valuaciones estratosféricas, crecimiento explosivo y liquidez limitada los ha convertido en los activos más codiciados del mercado privado.
El mercado secundario de acciones privadas está experimentando un auge histórico, y cuatro nombres dominan consistentemente las órdenes de compra y venta en Nasdaq Private Markets: OpenAI, SpaceX, Ripple Labs y Databricks. Estas compañías no solo comparten valuaciones multimillonarias y crecimiento acelerado; representan las apuestas más estratégicas del capital global en inteligencia artificial, exploración espacial, infraestructura blockchain y analítica de datos.
OpenAI: La valuación más alta de la historia privada
En octubre de 2025, la compañía alcanzó una valuación de $500 mil millones tras una venta secundaria de $6.6 mil millones donde empleados actuales y anteriores liquidaron acciones a inversionistas como Thrive Capital, SoftBank, Dragoneer y T. Rowe Price. Esta cifra representa el valor más alto jamás alcanzado por una empresa privada, superando incluso a SpaceX.
El alto volumen de operaciones secundarias de la compañía refleja dos factores clave: primero, la trayectoria de ingresos de OpenAI ($4.3 mil millones en la primera mitad de 2025, con proyección de $12 mil millones anuales) demuestra que la inteligencia artificial finalmente está monetizando la promesa tecnológica.
Segundo, la escasez de liquidez. Empleados y early investors buscan capitalizar ganancias en un entorno donde la empresa continúa levantando capital sin fecha de IPO confirmada. Sam Altman, CEO de OpenAI, ha reconocido que las valuaciones actuales son "insanas" y que "estamos en una burbuja", pero simultáneamente proyecta inversiones de "billones de dólares" en centros de datos.
El interés institucional también está vinculado a los contratos masivos con Microsoft, Oracle, Amazon y Google, que han aumentado agresivamente sus presupuestos de infraestructura para soportar la demanda de IA. Oracle, por ejemplo, vio su acción subir 36% en un solo día tras anunciar un contrato sustancial con OpenAI. La restructuración de OpenAI hacia una estructura completamente con fines de lucro y la posibilidad de un IPO eventual mantienen la demanda especulativa en niveles récord.
SpaceX: El momentum de Starlink impulsa la demanda
SpaceX es la segunda compañía privada más valiosa del mundo con una valuación aproximada de $400 mil millones según transacciones secundarias de mediados de 2025.
La compañía de Elon Musk ha experimentado un crecimiento de valuación vertiginoso: de $210 mil millones en junio de 2024 a $350 mil millones en diciembre del mismo año, y posteriormente a $400 mil millones en 2025, representando incrementos de más del 90% en menos de un año.
El alto volumen de operaciones secundarias de la compañía está directamente vinculado al éxito comercial de Starlink, el servicio de internet satelital que genera la mayoría de los ingresos de SpaceX.
Análisis del Wall Street Journal indican que la compañía estaba en camino de generar $16 mil millones en ingresos anuales en 2025, impulsados por lanzamientos espaciales y Starlink. Con un múltiplo de 25 veces ingresos y aproximadamente 100 veces EBITDA estimado, la valuación refleja expectativas de crecimiento exponencial asociadas con la expansión de cobertura satelital y contratos gubernamentales y comerciales continuos.
A diferencia de OpenAI, SpaceX realiza "tender offers" (ofertas de compra de acciones) que permiten a empleados y directores vender participaciones sin que la compañía emita nuevas acciones o levante capital directamente. Estos eventos de liquidez bianuales generan picos de actividad en el mercado secundario, donde inversionistas institucionales buscan acceso a una de las pocas compañías privadas con un camino claro hacia rentabilidad sostenida. Elon Musk controla aproximadamente 42% de SpaceX, lo que significa que su participación vale cerca de $170 mil millones, superando su stake en Tesla.
Databricks: Crecimiento del doble que su competidor público más cercano
Databricks, alcanzó en agosto de 2025 una valuación superior a $100 mil millones en su ronda Serie K, convirtiéndose en la cuarta compañía privada en superar esa marca después de SpaceX, ByteDance y OpenAI.
La compañía de analítica de datos y plataformas de IA reportó $3.7 mil millones en ingresos anualizados para julio de 2025, con un crecimiento interanual del 50% y cash flow positivo desde enero.
El volumen de operaciones secundarias de Databricks está impulsado por una dinámica poco común: la compañía crece al doble de velocidad que Snowflake, su competidor público más cercano (50% vs. 26%), pero mantiene una valuación privada que algunos analistas consideran "barata" comparada con múltiplos públicos. Mientras Snowflake cotiza con una capitalización de mercado de $66 mil millones sobre ingresos similares, Databricks está valorada en $100 mil millones pero con una trayectoria de crecimiento significativamente superior. Ajustado por crecimiento, Databricks aparece 19% más barata que Snowflake.
La ronda Serie K estuvo sobresubscrita en casi 20 veces, validando a Databricks como una de las empresas de software privadas más valiosas de la historia.
Inversionistas existentes como Andreessen Horowitz, Insight Partners, Thrive Capital y WCM Investment Management participaron en la ronda.
Databricks registró el volumen más alto de bid/ask ($1.38 mil millones) durante Q1 2025 en mercados secundarios, y ha demostrado retornos de inversión impresionantes: +46.19% en 180 días, +34.24% en 90 días y +26.07% en 30 días.
Con más de $1 mil millones en ingresos anuales solo de productos de IA, Databricks está posicionada como un IPO potencial de alto perfil, con proyecciones de algunos analistas que sugieren valuaciones públicas entre $220-$300 mil millones para 2028.
Ripple Labs: El caso especial de infraestructura blockchain
Aunque la información pública sobre Ripple Labs es más limitada comparada con las otras tres compañías, sus operaciones secundarias la posicionan como el tercer activo con más actividad en Nasdaq Private Markets.
Ripple Labs, creadora de la criptomoneda XRP y soluciones de pagos transfronterizos basadas en blockchain, ha estado navegando batallas legales con la SEC estadounidense durante años, lo que ha generado volatilidad regulatoria que paradójicamente aumenta el interés especulativo en el mercado secundario.
El volumen de operaciones de Ripple refleja dos narrativas simultáneas: primero, los inversionistas que anticipan una resolución favorable de litigios regulatorios buscan posicionarse antes de una potencial revaluación masiva del activo. Segundo, Ripple ha consolidado partnerships estratégicos con bancos e instituciones financieras globales para su red RippleNet, demostrando casos de uso reales en infraestructura de pagos internacionales. A diferencia de muchos proyectos blockchain, Ripple genera ingresos comerciales tangibles mediante licenciamiento de software y servicios a instituciones financieras.
La actividad en el mercado secundario también está vinculada a la escasez de acceso: Ripple no ha levantado capital público desde su última ronda significativa, y la compañía permanece completamente privada sin planes inmediatos de IPO.
Esto convierte a las acciones disponibles en el mercado secundario en una de las pocas maneras de obtener exposición a uno de los proyectos blockchain empresariales más establecidos sin comprar directamente la criptomoneda XRP, cuyo precio está sujeto a volatilidad extrema.
El denominador común: escasez, crecimiento y timing estratégico
Estas cuatro compañías comparten características estructurales que explican su dominio en Nasdaq Private Markets. Primero, escasez artificial de liquidez: ninguna tiene planes inmediatos confirmados de IPO, lo que convierte a las ventas secundarias en la única ventana de acceso para inversionistas institucionales. Segundo, trayectorias de crecimiento validadas por ingresos reales, no solo por promesas tecnológicas. Tercero, posicionamiento en sectores de infraestructura crítica (IA, space tech, data analytics, blockchain) que el mercado considera "ganadores estructurales" de la próxima década.
El volumen de operaciones también refleja un cambio generacional en el capital privado: con IPOs postergándose cada vez más (muchas startups permanecen privadas por 10+ años), los mercados secundarios como Nasdaq Private Markets se han convertido en el "pseudo-público" donde inversores sofisticados pueden entrar y salir de posiciones antes de listados oficiales. Para empleados y early investors, estos mercados representan liquidez parcial sin sacrificar el "upside" potencial de una eventual salida pública.
En un entorno donde el capital privado global mantiene niveles sin precedentes de fondos no desplegados ("dry powder"), y donde las valuaciones públicas de empresas de IA han alcanzado múltiplos astronómicos (como Palantir), el apetito por acceso a estos "unicornios tardíos" seguirá impulsando volúmenes récord en el mercado secundario.
OpenAI, SpaceX, Databricks y Ripple Labs no son solo las compañías más activas en Nasdaq Private Markets: son los activos que están definiendo hacia dónde fluye el capital más inteligente antes de que el resto del mercado tenga acceso.